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En canto y música coral: "A Quiet Place" la obsesión de Leonard Bernstein

Estrenada por primera vez en 1983, la ópera que cuenta un drama familiar que incluye temas como el suicidio, el duelo y la homosexualidad se convirtió para Leonard Bernstein en una composición a la cual volvería buscando en los últimos años de su vida la versión definitiva.

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Representación de "A Quiet Place" por la Ópera Nacional de Paris
Bernd Uhlig - Ópera Nacional de París

Para mediados de los años 80's del siglo XX la figura de Leonard Bernstein ya estaba más que constituida como leyenda de la música clásica estadounidense, al ser considerado el primer compositor, pianista y director de orquesta que adquirió fama a nivel mundial siendo de origen norteamericano a través de la dirección de la Orquesta Filarmónica de Nueva York desde 1944 y con numerosas obras que tuvieron relevancia en la cultura popular como On The Town (1944), Candide (1956) y West Side Store (1957) en una carrera con 16 obras de teatro y 31 composiciones entre música coral y orquestales.

No obstante, en 1983 la crítica se vendría encima de la figura del compositor por su ópera "A Quiet Place" tras su primera representación en el Houston Grand Opera, en el que adjetivos como pretencioso y fracaso hicieron mella y marcarían los últimos años de Bernstein en constantes revisiones de la composición hasta su muerte en 1990.

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La premisa de la ópera a ojos actuales parece no ser compleja. La cabeza de la familia, es decir la madre Dinah, muere en un accidente de coche en lo que parece indicar es un suicidio. Sus hijos, se reencuentran con su padre en medio del funeral. Uno de ellos es abiertamente gay, y a medida que la ópera avanza y aparecen más familiares y vecinos, temas como el adulterio, las tensiones sexuales, la homofobia, el alcoholismo, la salud mental y el duelo se van mezclando entre sí. Sin embargo, estos temas que aún para la época eran tabú, junto a como describe David Yllanesen para el portal Codalario, una composición que tiende a lo atonal, configuraron esta mirada radical de la crítica. Esto también como consecuencia de las declaraciones que dio el compositor, comparando su ópera con las sinfonías de Mahler, de quién era gran admirador.

"A Quiet Place" es una ópera en tres actos con un libreto caracterizado por ser extenso, escrito por Sthepen Wadsworth, que contiene, en el segundo acto, la adpatación de la ópera "Trouble in Tahiti" del mismo compositor, estrenada en 1952. Si bien, Bernstein retiró de inmediato la ópera tras su estreno y de forma obsesiva realizó en los años posteriores algunas variaciones que presentó en grandes escenarios como la Scala de Milán o la Ópera de Washington, no logró impresionar a la crítica lo suficiente como para variar su opinión.

No obstante a partir del 2010 con la representación y adaptación que realizó Christopher Alden para la New York City Opera, en la que se redujo ciertas escenas y se adaptó a una musicalización mucho más pequeña logró tomar cierta relevancia luchando contra aquellos fantasmas que la encasillaron como pretenciosa; aunque, cabe aclarar, sigue sin ser representada en mayor volumen por las grandes orquestas y escenarios. Pese a todo esto, "A Quiet Place" también representa una pieza en las que admiradores de la obra de Bernstein y la ópera han encontrado cierto gusto, precisamente por sus mismas características.

El próximo domingo a las 9:00 p.m. en Canto y música coral podrá escuchar esta ópera interpretada por Chester Ludgin, Beverly Morgan, John Branstetter, Peter Kazaras, Jean Kraft, Theodor Uppman, Clarity James, John Kuether, Charles Waker, Wendy White y la Orquesta Sinfónica de la Radiodifusión Austriaca, bajo la dirección del propio compositor, Leonard Bernstein en nuestra señal en vivo de la HJCK, el arte de escuchar.

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