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El burka y las mujeres: una historia de matices

Los velos son una prenda con muchos matices. A pesar de que una parte de la historia se desprende del libro sagrado del islam, es necesario comprender que existen diferentes prendas con usos y significados particulares.

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El corán es el libro sagrado de los musulmanes en el que Allah estableció los principios básicos que dan orden a sus vidas y su cultura. A través de Mahoma, el profeta, este conocimiento llegó a los fieles. En el corán están consignadas las obligaciones religiosas —como celebraciones y cultos— y los actos prohibidos. "Di a las mujeres creyentes que bajen la mirada y protejan sus partes íntimas, y que no muestren sus atractivos, excepto lo que es visible. Y que envuelvan sus chales alrededor del escote, y que revelen sus atractivos solo ante sus maridos...", advierte el pasaje 24:30-31 del Corán, metáfora que se ha relacionado con el uso de los velos, según analistas de la cultura islamista.

Es importante aclarar que el Islam está basado en el Corán. Esta religión nace en el siglo VII en Arabia y se funda en la enseñanza del profeta Mahoma, sus creyentes y practicantes son musulmanes. Sin embargo, aunque el islam es la religión con mayor número de adeptos en países árebes, no es la única.

El velo es una prenda con muchos matices. A pesar de que una parte de la historia se desprende del libro sagrado del islam, es necesario comprender que existen diferentes prendas con usos y significados particulares. Además, no siempre han sido un elemento opresivo para las mujeres.

Los inicios del uso de los velos pueden rastrearse en Mesopotamia, ubicada en Oriente próximo que abarca Irak, Siria y Turquía, entre los ríos Éufrates y Tigris. En esta época, los velos eran un símbolo de distinción social, no religiosa, pero con la llegada del judaísmo se convirtieron en una prenda característica de las mujeres modestas que hoy, todavía, sigue siendo indispensable en las comunidades ortodoxas.

El Hiyab cubre el pelo, el cuello, el pecho y el rostro de las mujeres queda descubierto. Se ha discutido sobre su traducción literal y varios analistas, entre ellos la escritora Fariba Adelkhah, aseguran que es limitado hablar únicamente de Hiyab en términos de ocultar o tapar, porque sus significados son más extensos. Pero el uso obligatorio del Hiyab ha coincidido con panoramas políticos particulares. A principios del Siglo XX el uso de esta prenda era opcional. Conforme hubo disputa por el poder en Irán, en 1979 el presidente Ruhollah Jomeini hizo una ley que obligó a las mujeres usar Hiyab a partir de los 9 años.

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“Antes de ser una forma o un deber religioso, el Hiyab aparece en el razonamiento de las mujeres islamistas como un valor social en sí mismo, ponderado en una serie de expresiones comunes”.

De acuerdo con Fariba Adelkhah en su libro La revolución bajo el velo, el Hiyab “es un elemento indispensable del respeto a las normas islámicas por parte de las mujeres”. Adelkhah asegura que este argumento es para muchas mujeres un símbolo de sumisión total a Dios y “la base de una convicción sin fisuras”, y es, a la vez, un elemento que configura la imagen que las mujeres tienen sobre sí mismas y el mundo. “Antes de ser una forma o un deber religioso, el Hiyab aparece en el razonamiento de las mujeres islamistas como un valor social en sí mismo, ponderado en una serie de expresiones comunes”, afirma la autora.

Otros velos, como el Niqab, que solo deja al descubierto los ojos y es acompañado por un pañuelo que envuelve la cabeza, es más común en países árabes del Golfo Pérsico, Asia occidental y África, así como en la India. El Chador, por su parte, es un hábito de cuerpo completo y solo mantiene despejado el rostro. Aunque existan de distintos colores, el de uso más común es el negro y caracteriza el panorama en paísses como Irán, Líbano, Iraq, Baréin y Arabia Saudita.

Boushra Almutawakel

El burka y su historia más allá de las noticias de Afganistán

Hace unas semanas, luego de la toma del poder en Afganistán por parte de los talibanes y el anuncio de las 29 prohibiciones del régimen en contra de las mujeres, cientos de imágenes de mujeres completamente cubiertas por el burka se hicieron virales. Una de las fotografías más compartidas fue la de Boushra Almutawakel, sin embargo, la fotógrafa, en entrevista para BBC hizo algunas aclaraciones sobre su fotografía y el uso del velo en el país.

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La fotografía de Almutawakel fue publicada en 2010, como parte de la serie Madre, hija y muñeca. En medio de la agitación y la replica simultanea de sus fotografías en las redes sociales, Almutawakel aclaró que, si bien su trabajo ha procurado una crítica contra la misoginia y el patriarcado, además de los controles sobre el cuerpo de las mujeres de su región, nunca ha sido un reproche al Burka. Como afirma la artista, “Antes, los velos eran coloridos. Cada aldea tenía su propio velo. En algunos pueblos las mujeres ni siquiera se cubrían la cara”.

Además, la artista asegura que las restricciones que los regímenes han impuesto sobre las mujeres, no hacen parte del islam: “Es como si la cultura fuera mucho más fuerte que la religión. Hay muchas cosas maravillosas sobre nuestra cultura, pero la parte misógina, la extremista, eso de cubrir completamente a las mujeres, esconderlas, usarlas como propiedad, no es parte del islam”.

Sobre el uso de sus fotografías como un reproche a los velos, Almutawakel asegura que hacen parte de una crítica poco informada y una tergiversación de las noticias que circulan en las redes sociales. “Definitivamente es un mal uso y una tergiversación, porque esta serie de "madre, hija y muñeca" es parte de mi trabajo como mujer musulmana, como árabe, como una mujer yemení que usa el hiyab”.