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Una exposición en Viena aborda la "obsesión freudiana" de Salvador Dalí

a traducción al español de "La interpretación de los sueños" permitió a Dalí, entonces estudiante en Madrid, comprender "las fantasías, miedos, deseos y frustraciones de su mundo interior y le animó a plasmarlos en imágenes", explica el comisario Jaime Brihuega, que desveló esta semana un avance de la exposición.

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Una nueva exposición en Viena repasa la obsesión de Salvador Dalí por los escritos de Freud durante sus años de formación, en los que encontró la fuente de su inspiración surrealista. A través de un centenar de objetos, pinturas y obras tempranas "que no se ven a menudo", según su directora Stella Rollig, el museo del Belvedere demuestra la considerable influencia que el austriaco Sigmund Freud (1856-1939) tuvo en el artista español (1904-1989).

La traducción al español de "La interpretación de los sueños" permitió a Dalí, entonces estudiante en Madrid, comprender "las fantasías, miedos, deseos y frustraciones de su mundo interior y le animó a plasmarlos en imágenes", explica el comisario Jaime Brihuega, que desveló esta semana un avance de la exposición.

El psicoanálisis le arroja luz sobre sus neurosis, originadas en una infancia y una adolescencia marcadas por la muerte de su hermano y su madre, por la educación autoritaria de su padre y el matrimonio de éste con la hermana de la difunta. Fascinado por su largo "viaje a la psiquis", convirtiéndose en un un gran conocedor de las teorías freudianas, se tranquiliza al ver que sus angustias son ampliamente compartidas y las integra a su trabajo.

La exposición muestra, por ejemplo, "Cisnes reflejando elefantes", un óleo sobre lienzo pintado con un método derivado del psicoanálisis, que desprende una impresión de lo irracional. Dalí solo tenía una idea en la cabeza: visitar al célebre médico. En tres ocasiones viajó a Austria con ese objetivo: se dio el gusto de esquiar, disfrutó de los pasteles del famoso hotel Sacher, pero no logró conocer al gran maestro.

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Gracias a los contactos del escritor Stefan Zweig, su deseo se cumplió en 1938 en Londres, donde Freud había huido tardíamente de los nazis. Este encuentro marcó el fin de su periodo freudiano. Más tarde, a propósito del surrealismo, movimiento que explora el inconsciente, diría: "Sigmund Freud nos mostró el camino".

El rey y la reina de España visitarán el lunes esta exposición titulada "Dalí-Freud, una obsesión", que estará abierta hasta el 29 de mayo y marcará también la reapertura de una parte del museo Belvedere que ha estado cerrado por obras durante un año y medio.

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