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El músico de la semana: Niccoló Paganini

El invitado de esta nueva edición de El músico de la semana es el compositor y violinista italiano Niccoló Paganini, quien nació en Génova, Italia, el 27 de octubre de 1782. Le contamos detalles de su vida y obra.

Niccoló Paganini
El compositor y violinista italiano Niccoló Paganini nació el 27 de octubre de 1782
istock.

Niccoló Paganini amplió las posibilidades interpretativas del violín mediante digitaciones especiales y posiciones muy avanzadas en el diapasón, y terminó con los mitos de la necesidad de ciertas condiciones físicas para la ejecución del instrumento.

Durante mucho tiempo en sus recitales en Italia no incluía obras propias y en cambio sí, conciertos de Viotti y de Kreutzer, pero antes de incursionar en el extranjero compuso sus obras para violín basadas en temas de las populares óperas de Rossini y los primeros tres conciertos para violín, el N° 1 en 1819 y los números 2 y 3 en 1826.

En todo este periodo Paganini se vio afectado por enfermedades que le dieron aquel aspecto cadavérico que pronto le caracterizaría. La primera de estas enfermedades le atacó en 1822 y la segunda en 1826. Precisamente aprovechó esas ocasiones para componer y poco después de mejorarse estrenó en 1827 el más famoso de sus conciertos, el segundo, cuyo tercer movimiento, conocido como La Campanella (La Campanilla), es el más popular de la obra y uno de los más famosos del compositor italiano.

Durante varios años Niccoló Paganini se dedicó a la composición, la enseñanza y la dirección de la orquesta de la corte de Livorno. Sin embargo, en 1808 decidió concentrarse en su carrera como artista libre y a desarrollar su particular habilidad para demostrar el talento que poseía.

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Tan importante como Le Streghe fue la serie de Caprichos, 24 obras para violín solo que Paganini escribió inspirado por una colección de Locatelli y que exploran cada aspecto de la técnica del violín. Pero más que ejercicios son verdaderos estudios cuya influencia no sólo afectó a violinistas sino también a intérpretes de otros instrumentos y a compositores.

El violín y la guitarra constituyeron el medio de expresión favorito de Niccoló Paganini, especialmente durante su período de éxito en Italia entre 1810 y 1828 que estuvo centrado en sus conciertos en los más importantes teatros del país donde su virtuosismo y magnetismo personal despertaron grandes entusiasmos y a su vez grandes reservas.

De esta época es su grupos de seis sonatas, Op.2 y Op.3 para violín y guitarra publicadas en Milán en 1820 y probablemente compuestas alrededor de 1805, contemporáneas de obras de mayor envergadura como la Gran sonata en la mayor, la Sonata Concertata o el Duetto armónico.

Paganini determinado a conquistar Milán, considerado el centro cultural italiano de la época, llegó a la ciudad en 1813 y presentó Le Streghe (Las brujas), una obra basada en un tema de Süssmayr que se estrenó en La Scala con gran éxito. Similar suceso tuvo en los siguientes dos meses cuando realizó once conciertos en Milán.

Fue hasta el año 1828 que Niccoló Paganini comenzó a cosechar triunfos fuera de Italia. En Viena el público quedó fascinado, el emperador le nombró virtuoso de cámara de la corte y se le otorgó una medalla. Sin embargo, una posterior estadía en Praga no fue tan auspiciosa, primero debido a dos operaciones que se le practicaron para remover toda su dentadura, y luego, a causa del moderado éxito económico y artístico de los seis conciertos presentados en diciembre.

De 1829 a 1831 Niccoló Paganini viajó por Alemania, retomó el camino del éxito y las ganancias, logró una mejor recepción de la crítica y conoció a figuras como Goethe y Ludwig Spohr.

Ninguno se sintió impresionado y mientras Spohr consideró su estilo como una extraña mezcla de genio consumado y carencia de gusto, Heine le admiró en Hamburgo y Schumann en Frankfurt. En 1831 Paganini llega a París y encuentra simultáneamente triunfos y hostilidad. Al principio la recepción del público y la crítica fue entusiasta, tanto por su talento virtuosístico como por el empleo de los elementos de la escuela de violín francesa. Sin embargo, cuando el artista rehusó tocar en un concierto de beneficencia, la prensa comenzó una campaña que reavivó los rumores más calumniantes y el público le convirtió en un miserable avaro.

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Las Variaciones para violín y orquesta Op. 10 ‘El Carnaval de Venecia’ de Niccoló Paganini, que llevan este título porque están construidas sobre el tema de la cancioncilla popular veneciana de ese nombre. Es quizás el más extraño documento del virtuosismo paganiniano.

Luego de la pobre recepción de sus conciertos por varios países de Europa, la carrera internacional de Niccoló Paganini declinó y llegó a su fin en 1834. Habían sido seis años de viajes por el extranjero, pero resintiendo su salud, y ahora retornaba con amargura a su patria. Sin embargo, a su llegada a Italia, se presentó en Parma, Piacenza y Génova recibiendo toda clase de honores. Se estableció en Parma y tomó el cargo de director musical para revitalizar a la orquesta ducal.

Lamentablemente su carácter y las intrigas cortesanas se conjugaron para frustrar su esfuerzo y se vio obligado a renunciar en diciembre de 1836.

En octubre de 1939 Niccoló Paganini cayó enfermo y perdió la voz, así que desde entonces tuvo que comunicarse escribiendo. No obstante, los esfuerzos de diversos especialistas, la salud de Paganini fue deteriorándose continuamente y al momento de morir estaba embarcado en varios proyectos, entre otros, distribuir instrumentos de cuerdas, escribir un método de violín que acortara su periodo de estudio y efectuar una serie de presentaciones interpretando los cuartetos finales de Beethoven y de Spohr.

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Escuche una selección de obras de Niccoló Paganini en la nueva edición de El músico de la semana el lunes 23 de octubre a las 3:00 p.m. por la señal en vivo de la HJCK.