
Hay un solo camino a seguir: reconocer y defender el derecho que cada ser humano tiene de determinar su propia vida.
Hoy celebramos que no somos iguales. Hoy, y todos los días, celebramos que cada una de las personas que nos está escuchando es distinta de las demás. Hoy recordamos los momentos de vergüenza que todos hemos vivido a causa de ese ser distintos, en nuestras particularidades. Y celebramos, orgullosos, que esa vergüenza se debería transformar en la celebración de nuestro mayor capital: la diversidad.
Somos demasiados para tener que ser todos iguales. Por eso en la HJCK quisimos hacer una selección, directamente desde nuestro archivo, las voces de cinco autores latinoamericanos que desde sus propias orillas defendieron y escribieron sobre las variadas y distintas formas de amar.