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Plantas legendarias: 50 plantas que cambiaron el mundo

La editorial Rey Naranjo ha publicado por primera vez al español bajo la traducción de Juan Fernando Hincapié la obra "Plantas legendarias", editada en 2015 por Stephen Harris, profesor y curador en jefe del herbario de la Universidad de Oxford.

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Stephen Harris seleccionó en esta obra, 50 plantas que a su consideración, han sido indispensables para el desarrollo de la humanidad.
Rey Naranjo Editores

“Durante miles de años, las personas han transformado las plantas que les han resultado útiles, y también han modificado los paisajes para alojarlas. Sin embargo, los requisitos biológicos de las plantas también les han impuesto cambios a las personas y a las sociedades”. Con esta premisa parte Stephen Harris, profesor y curador en jefe del herbario de la Universidad de Oxford, en su obra "Plantas legendarias", publicada originalmente en el año 2015 y por primera vez al español por la editorial Rey Naranjo en septiembre de 2021 bajo la traducción de Juan Fernando Hincapié.

La importancia de la plantas en la actualidad es innegable. Ellas nos han ayudado a explorar, curar, viajar y construir el mundo que hoy nos rodea. Las manzanas, el tomate y las remolachas, han sido incorporaciones significativas a nuestra dieta alimenticia y se han hecho apetitosas gracias a la cocción con aceites de oliva, soya, o de palma. Además, coloreamos nuestro mundo con los tintes de las plantas, nos vestimos con sus fibras y escribimos sobre el papel, que viene del papiro, etc.

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En términos globales, según Harris, los seres humanos aprovechamos en la actualidad cerca de 50.000 mil especies de plantas distintas. Además, plantea que sin la existencia de estas, no existiríamos los humanos, pues parte de nuestra vida y crecimiento se debe a la fotosíntesis, proceso a través del cual las plantas convierten el dióxido de carbono y el agua en azúcares a través de la acción de la luz solar.

En esta obra, Harris compila 50 plantas que se presentan con un enfoque cronológico teniendo en cuenta el momento en que estas plantas se volvieron influyentes en el desarrollo de los pueblos y la construcción de las grandes civilizaciones en occidente. Algunas de ellas como el trigo y la cebada, estuvieron presentes desde los albores de la humanidad y siguen siendo una parte fundamental hoy en día; otras, figuran como plantas exóticas que en la antigüedad ayudaron a amasar y a perder fortunas y que hoy hacen parte del uso doméstico. Dentro de esta selección, se presentan las plantas que cambiaron paisajes, que fomentaron guerras y que incluso propiciaron la esclavitud.

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El libro además está dividido por capítulos unitarios que llevan los nombres comunes de las plantas, acompañados por el nombre científico y la familia a la que pertenecen. Sin embargo, para facilidad del lector, Harris ha decidido usar en algunos casos los nombres comunes, aunque algunos sean apenas de uso local, como lo es el caso de la poa de los prados, la ananá, una familia de plantas del trópico también conocida como piña, o de la papa, conocida ampliamente en el mundo como patata.

Muchas de las plantas que también se presentan en la obra, fueron absorbidas por el Nuevo Mundo, como el arroz de la China, la caña de azúcar y el banano del Sur y el Sureste asiático, los cocos de la Polinesia y el aceite de palma de África. Otras, por ende, hacen parte del descubrimiento de los cultivos o las herencias del tiempo cuando las grandes civilizaciones antiguas desaparecieron.

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Harris también invita a descubrir las plantas a través de sus curiosos nombres científicos, por ejemplo, a partir de su lugar de origen (sinensis, "de la China"; brasiliensis, "de Brasil"), con el hábitat (pratensis, "del campo") o con su uso (officinale, "medicinal"; tinctoria, "para los tintes"; somniferum, "que induce al sueño". En otros casos, están asociados a otros contextos: el banano, por ejemplo, es Musa x paradisiaca, el cacao es Theobroma, traducido como "alimento de los dioses", y el tabaco, cuya nicotina debe su nombre a Jean Nicot, un diplomático que introdujo la planta en la corte francesa.