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Jonathan Franzen o cómo diseccionar la familia con amor

¿Se puede describir las tensiones que atraviesan un país a través de sus familias? El escritor estadounidense Jonathan Franzen prefiere ir paso a paso y prepara una trilogía tras publicar el año pasado "Crossroads" (Encrucijada), explica en una entrevista.

Jonathan Franzen
Jonathan Franzen en una firma de libros en la Feria del libro de Guadalajara. Noviembre 29, 2015.
HECTOR GUERRERO/AFP

"Encrucijada" narra la historia de los Hildebrandt, una familia al borde de la implosión en una América que entra en los turbulentos años 1970 de la mano de las drogas y la revolución sexual.

El padre, Russ, es un pastor en crisis y tentado por la infidelidad. Su esposa, Marion, arrastra un pasado oscuro del que no consigue desprenderse. Y de sus cuatro hijos, tres se debaten como pueden con los demonios de la adolescencia.

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"En 1971 nos preguntábamos: ¿cuándo vamos a salir de Vietnam? Y en el mundo de 'Crossroads', la cuestión capital es si Becky (una hija del matrimonio Hildebrandt) irá al concierto de Navidad del brazo de Tanner Evans (su prometido)" explicó Franzen a la AFP en una entrevista concedida en París, tras participar en un festival literario.

"Siguiente pregunta, por favor"

Franzen se ha ganado una reputación en Estados Unidos por la minuciosa descripción de sus personajes, con un estilo que parecía olvidado en la novela contemporánea: largos párrafos, rebosantes de información sobre el personaje o su entorno, que a menudo exigen máxima concentración. Poco a poco, el lector acaba adentrándose en un fresco imponente, mientras que la intriga lo mantiene en vilo hasta el final.

"Crossroads" volvió a ganarse a la crítica y al público, para riesgo del propio autor, que cometió la imprudencia de reconocer que el volumen, de 700 páginas, era parte de algo más grande. "Sí, eso es lo que dije", reconoce. "Pero lo que pasa es que no me gusta que me lo recuerden tan a menudo. 'No puedo esperar al volumen dos'. Y te lo dicen de manera simpática, ya lo sé". "Pero la próxima parte no va a llegar rápidamente. Así que... siguiente pregunta, por favor", replica con una sonrisa.

¿Es Jonathan Franzen el Balzac de Estados Unidos a su pesar, el escritor que, sin buscarlo, está retratando partes enteras de su sociedad y de su pasado? "Bueno... envidio la rapidez con la que Balzac escribió sus libros, y cuántos escribió. Y si al final eso es parte del resultado, pues mejor". "Pero lo que quería sobre todo era crear cinco personajes, lo que significaba crear cinco historias, y mezclarlas entre sí", añade.

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Un estudiante perezoso

Franzen ganó el National Book Award en 2001 por "Las Correcciones", y acentuó su fama de cronista de la América profunda con "Freedom", una década después. "'Crossroads' es mi primer libro que no está situado en el presente. Necesito retos, y escribir una historia que no absorbe su energía de los acontecimientos actuales es la clase de desafío que me apasiona", explica.

La América de los años 2020 tiene sus propios desafíos, empezando por una enorme polarización política, desconocida en el país desde los años 1960. Franzen nació en 1959 en una familia de clase media, en West Springs (Illinois), de padre sueco y madre estadounidense. Dice que no le teme a la expresión "privilegio blanco".

"Fui a una buena universidad, donde aprendí a escribir. Y otra cosa que aprendí, porque era un estudiante perezoso, era cómo pretender que sabía mucho de algo de lo que sabía bien poco", lanza. "Y creo que para las generaciones más jóvenes, especialmente en estos tiempos tan politizados, soy culpable hasta que demuestre lo contrario. Haga lo que haga".

"Tuve el privilegio de tener una buena salud. Y de tener padres que realmente se ocupaban de sus hijos. Y la lista no se acaba nunca. Pero no me siento amargado por eso", concluye.

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