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El músico de la semana: Rafael Kubelik

Nuestro invitado esta semana es el director de orquesta Rafael Kubelik, quien nació el 29 de junio de 1914 en la aldea de Býchory, Bohemia Central, en el seno de la familia del célebre virtuoso del violín, Jan Kubelík.

Rafael Kubelik
Rafael Kubelik en 1990.
Cortesía Orquesta Sinfónica Radio Bavaria.

Compositor, violinista y director de orquesta, Rafael Kubelík es considerado como el más destacado músico checo de la época de postguerra y uno de los extraordinarios promotores de la música checa en el mundo, Después de concluir sus estudios en el Conservatorio de Praga, inició su carrera artística acompañando al piano a su famoso padre.

A finales de los años 30 fue director del Teatro Municipal de Brno, desempeñándose posteriormente como director artístico de la Filarmónica Checa. Fue fundador del Festival Internacional de Música Primavera de Praga, cuya primera edición en 1946 inauguró y también concluyó con la Filarmónica Checa.

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Tras la llegada al poder de los comunistas en Checoslovaquia, en 1948, Rafael Kubelík decidió emigrar del país. "Abandoné mi patria para no tener que abandonar a la nación checa," respondía a todos los que le preguntaban cuáles habían sido las razones que le indujeron a partir del país. Tal como su compatriota Federico Smetana, Kubelik fue un nacionalista convencido.

En 1989 al enterarse de la caída del régimen comunista en su país le hicieron renovar sus fuerzas de tal manera que muchos periódicos hablaron en aquel entonces del simbólico Ave Fénix que resurge de sus cenizas.

En 1990 regresó, tras 42 años de ausencia, a la entonces Checoslovaquia para dirigir el ciclo de poemas sinfónicos Mi Patria, en el concierto inaugural del Festival Internacional Primavera de Praga de ese año. Kubelík aceptó, además, el cargo de miembro de la presidencia honorífica del festival, y de director honorífico de la Filarmónica Checa.

Durante su exilio, la labor de Rafael Kubelik alcanzó reconocimientos internacionales. Después del rotundo éxito de su interpretación de la ópera Katia Kabanova, de Leos Janácek, fue nombrado en 1955 director musical de la Ópera Covent Garden, de Londres, donde llevó a escena, entre otras, las óperas checas Jenufa, del mismo Janácek, y La novia vendida, de Smetana.

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Además, conquistó gran renombre en la Ópera Metropolitana de Nueva York, en la Ópera Estatal de Hamburgo, y en muchos otros escenarios musicales. Su estilo de dirección fue descrito por muchos críticos musicales como una especie de combinación de sentimiento y razón, de corazón y mente.

Rafael Kubelík a mediados de los años 80 decidió finalizar su carrera artística por razones de salud, pasando mayor parte del tiempo en California, dedicándose a su actividad predilecta, la composición.

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En 1990 le fue otorgado el título de doctor honoris causa de la Universidad Carolina de Praga, y un año más tarde fue galardonado con la orden de Tomas Garrique Masaryk.

Kubelik aplaudió la caída del sistema totalitario en el país. "Tenemos que creer que en el futuro todo será armónico, ético y moral," dijo en aquel entonces el artista.

No obstante, su fe en el futuro se vio un tanto defraudada. Con gran dolor recibió la noticia sobre el desmantelamiento de la Federación Checoslovaca y con tristeza en el alma siguió los conflictos surgidos en aquel entonces en el seno de la Filarmónica Checa.

Puede escuchar la obra de Rafael Kubelík en El músico de la semana, el lunes 27 de junio a las 3:00 p.m. por la señal en vivo de la HJCK.