Literatura

El 28 de junio se celebra el Día internacional del orgullo LGBT, por eso quisimos recordar cinco autores latinoamericanos que desde sus propias orillas defendieron y escribieron sobre las variadas y distintas formas de amar.

Gabriela Mistral

En 1945 la escritora chilena fue la primera persona en América Latina en ganar el Premio Nobel de Literatura. Durante su vida, en medio del reconocimiento y los premios, existían varios rumores sobre su sexualidad. En 2010, María Elena Wood presentó el documental “Locas mujeres”, donde se revela la posible relación amorosa entre Gabriela Mistral y Doris Dana, su secretaria estadounidense.

Gabriela Mistral en Nueva York el 10 March 1946. / AFP

Sin embargo, el tema todavía parece vetado en Chile. A finales de 2015, el programa periodístico “Chile en llamas”, emitió un capítulo titulado “Censura por razones de género”, que dedicaba 10 minutos a Mistral.

Allí, el escritor Juan Pablo Sutherland cuenta que en 2002 intentó incluir tres poemas de Mistral en la compilación “A corazón abierto. Geografía literaria de la homosexualidad en Chile”, de editorial Sudamericana. Sin embargo, la Fundación Premio Nobel Gabriela Mistral no lo permitió.

“Es una censura que está ordenándole a la gente cómo leer los textos y eso lo encuentro más feroz”, dice Sutherland. Una década y media después, Jaime Quezada, escritor y director de la Fundación Premio Nobel Gabriela Mistral, declaró a BBC Mundo: “Incluso todavía no me atrevería a decir enfáticamente que era lesbiana”.

Por eso Quezada criticó públicamente a la expresidenta de Chile, Michelle Bachelet, cuando ella citó una carta de Mistral a Dana en el contexto de la promulgación de la ley de matrimonio gay en dicho país. “Nuestra Gabriela Mistral escribió a su querida Doris Dana: ‘Hay que cuidar esto Doris, es una cosa delicada el amor’. Y lo recuerdo hoy porque a través de esta ley lo que hacemos es reconocer desde el Estado el cuidado de las parejas y de las familias y dar un soporte material y jurídico a esa vinculación nacida en el amor”, dijo entonces Bachelet.

 

Tú no me conoces todavía bien, mi amor. Tú ignoras la profundidad de mi vínculo contigo. Dame tiempo, dámelo, para hacerte un poco feliz. Tenme paciencia, espera a ver y a oír lo que tú eres para mí”, escribió Mistral a Dana el 22 de abril de 1949.

La Gabriela Mistral Foundation decidió no aportar ninguna información que pudieran descubrir en la obra de Mistral sobre este tema. Según su junta directiva, “Como fundación nos dedicamos únicamente a su legado. La importancia que tiene es por su obra literaria. La respetamos, pero no tocamos ese tema”.

José Donoso

José Donoso en 1981. / Elisa Cabot

Donoso hizo parte del boom latinoamericano: periodo entre 1960. El chileno ganó fama mundial con su novela El obsceno pájaro de la noche (1970), considerada una alegoría de la cultura chilena y una de las obras más significativas de América Latina.

Aunque contrajo matrimonio con una mujer, siempre se supo sobre su homosexualidad. Y, de hecho, en su diario personal y en algunas cartas que intercambió con personas cercanas, José Donoso confesaba abiertamente su orientación sexual. Pero, no fue hasta 2010, que su hija adoptiva Pilar Donoso publicó Correr el tupido velo en el que reveló diversos secretos de Donoso y su mujer encontrados en sus diarios personales; confirmó la homosexualidad de su padre, así como sus problemas con el alcohol, la adicción de la madre de Pilar a los antidepresivos y la convivencia destructiva que vivieron como familia. Esta obra fue un festín para los medios y un arma de doble filo para Pilar, quien se quitó la vida en 2011.

Antes de morir el escritor José Donoso le vendió por miles de dólares a la Universidad de Iowa sus archivos personales, que contienen cartas, manuscritos y libros de anotaciones fechados entre 1950 y 1966. Allí, bajo el nombre Papeles José Donoso, reposaron muy bien custodiados en la Biblioteca Central hasta que el diario La Tercera, de Santiago de Chile, divulgó algunos apartes que revelan la homosexualidad del autor de El obsceno pájaro de la noche: “Por fin soy feliz… Siento que mi vida está tomando un verdadero curso, un curso único. Mi amor por José Miguel, que había estado hecho de escombros o de cosas sin construir, enunciadas por la sombra de un mundo naturalmente hostil a tales cosas… ha vuelto, y no me avergüenzo de él”.

La anterior confesión se encuentra fechada el 11 de febrero de 1957, cuando Donoso tenía 32 años. José Miguel era entonces un hombre 11 años menor que él: “Mi tremenda, violenta, incontenible admiración por su belleza. Mi asombro ante su purísima juventud. ¿Cómo no amar, cómo no asombrarse? ¿Cómo no desear recibir de un ser así todo lo que sea capaz de dar y, a mi vez, dárselo todo?”. No obstante, cuatro años después de esas declaraciones el escritor se casaría con María Pilar Serrano y tendría una hija, Pilar. Su matrimonio, como se desprende de otra declaración posterior, no estuvo exento de conflictos: “Estoy en pésimo estado. Tal vez la úlcera, tal vez M. Pilar parlanchina ayer en la mañana es lo que me tiene de pésimo humor y hace imposible concentrarme. De pronto estoy entero dudando de todo -la literatura especialmente-. ¿Vale la pena? ¿Es lo que quiero? ¿No es la gran farándula ante mí mismo? ¡What the hell! ¿Y mi matrimonio vale la pena?”.

Carlos Monsiváis

Luchador incansable por los derechos de las minorías sexuales, alma máter del movimiento gay en México, el escritor Carlos Monsiváis (1938 – 2010) fue un homosexual en la trinchera. Un activista que batalló en la clandestinidad, en unos años en los que salir del clóset era motivo suficiente para quedar arrinconado en el lado más sórdido de la sociedad.

Su homosexualidad no era ningún secreto. No lo fue para sus amigos, ni para el mundo intelectual. Tampoco para la clase política, como demostró Diego Fernández de Cevallos al burlarse de él por ser gay. En los lugares de ambiente lo conocían como La monchi y por muchos era sabido que frecuentaba los baños Rocío o Mina de la Ciudad de México. Allí, entre vapores, se encontraba con algún que otro cuerpo esbelto. Pero, a pesar de su militancia y de acudir recurrentemente a las zonas gais de la capital, nunca hizo una declaración pública sobre su orientación sexual.

Carlos Monsivais el 8 Abril de 1997, en la ciudad de Zacatecas. / AFP 

Monsiváis comenzó la batalla en aquellos años 60 y 70 marcados por la fuerte represión policial contra los movimientos sociales y en los que los tabloides amarillistas no tenían pudor alguno en tildar a los homosexuales de mujercitos o jotitos.

En esa época, en la que ser gay era considerado por muchos una enfermedad, colaboró en la redacción del Manifiesto en defensa de los homosexuales en México, que firmaron José Emilio Pacheco, Elena Poniatowska o Juan Rulfo, entre otros intelectuales. Y también impulsó el nacimiento del Frente Homosexual de Acción Revolucionaria. Una organización que promovió que los gais se manifestaran por primera vez en el país, detalla Peralta en la obra. Ocurrió el 2 de octubre de 1978, cuando un grupo de una treintena de homosexuales se unieron a la protesta que conmemoraba el décimo aniversario de la matanza de Tlatelolco.

En los años 80, sus esfuerzos se centraron en los enfermos de VIH. Su militancia en la causa le llevó primero a fundar Letra S, uno de los pocos suplementos a nivel mundial que abordaba esta enfermedad.

Rosamaría Roffiel

Nació en Veracruz, México. Figura emblemática de la literatura femenina en México, es autora de Amora (1989), la primera novela lésbica mexicana, del poemario Corramos libres ahora (1986), y de la colección de cuentos El para siempre dura una noche (1998).

Narrada en primera persona, Amora se sitúa en la ciudad de México, y relata, de manera sencilla, las dificultades que viven las mujeres en un ambiente que huele a machismo. Se trata de un relato basado en las experiencias de la escritora, con algunos tintes ficticios, que resaltan la relación que tiene un grupo de mujeres que viven bajo un mismo techo y describe cómo se descubre la sexualidad a través de la convivencia y la forma en que todas ellas deben actuar bajo un sistema patriarcal que las oprime.

Rosamaría Roffiel nació el 30 de agosto de 1945 en Veracruz, México. / Cortesía

 

Durante mucho tiempo, la narrativa lésbica se encontraba ausente, es decir, la temática había tenido, durante mucho tiempo, abordajes eróticos escritos por autores masculinos; el amor lésbico no se encontraba manifestado en libros o crónicas literarias, ni escrito por mujeres, por lo que, la obra de Rosamaría impacta la literatura latinoamericana al publicar, en 1989, la primera novela llena de mujeres protagonistas que, además de hablar de su vida, se ven envueltas en un mar de historias cuya temática principal es el amor entre mujeres. Amora es por mucho, una novela sui generis que permite conocer un mundo hasta el momento poco nombrado. Como trasfondo la novela, y en general, la obra poética de Roffiel, tiene un contexto conquistado por el movimiento feminista; es decir, la obra en sí constituye parte de la militancia al nombrar el amor entre mujeres, no sólo romántico, sino el que se construye entre mujeres, compañeras y amigas para el soporte mutuo.

Pedro Lemebel

Pedro Lemebel se convirtió en una de las voces más importantes de la literatura chilena. / Claudia Román

Referente de la literatura homosexual y contestataria, su estilo irreverente se ha dado a conocer por toda Hispanoamérica, ​siendo uno de los escritores chilenos con mayor proyección internacional. Su obra ha sido traducida a varios idiomas, como el francés, el italiano y el inglés.

Como artista de performances y como escritor, su trabajo se caracterizó por el uso de la provocación y el resentimiento como herramientas para la denuncia política y social. Lemebel fue cronista de Página Abierta, La Nación, de las revistas de izquierda Punto Final (desde 1998) y The Clinic. También condujo programas radiales, dirigió talleres de crónicas y dio conferencias en diversas universidades, como la Universidad de Harvard y la Universidad Stanford.

La literatura de Lemebel, atravesada por un lenguaje barroco que pone en el centro la marginalidad y la sensibilidad homosexual, tuvo gran acogida tanto en los sectores de base popular como en el ojo de la crítica literaria. Su extraordinaria belleza cargada de sinceridad y crudeza hacen de cada publicación una reivindicación altiva. Es el rescate imperioso de la ternura, la dignidad y la capacidad reflexiva de la clase obrera y homosexual sin paternalismos ni concesiones.

 

 


Canción actual
Title
Artist