Literatura

Pocos traductores han logrado convertir en español actual el provenzal antiguo en que Dante escribió su ‘Divina Comedia’. Editorial Acantilado pone esta obra imprescindible al alcance de todos.

Es fácil intimidarse con la idea de leer casi 15.000 versos en 944 páginas, aun cuando la obra sea tan imprescindible como La Divina Comedia, un libro cumbre de la literatura universal y piedra angular en la transición del pensamiento medieval al renacentista.

El texto del poeta italiano Dante Alighieri, fallecido el 14 de septiembre del año 1321, también ha sido todo un reto para estudiosos y traductores, tanto que en español hay solo un puñado de versiones, casi todas iguales, reeditadas una y otra vez por varias editoriales desde hace más de un siglo.

Por eso se antoja una tarea titánica la idea de retomar la obra original de Dante y traducirla desde ceros a nuestro idioma en una versión más amigable y digerible, e igualmente compleja, en una edición única al alcance de cualquier tipo de público. Lea también: “¿Quién dice que el mundo ya fue descubierto?”: una carta para el nuevo Nobel de Literatura

Eso justamente es el libro Comedia, lanzado este año por editorial Acantilado, con introducción, prólogo y traducción a cargo del catedrático español José María Micó, uno de los pocos escritores que han logrado convertir en español actual el provenzal antiguo en que escribió su compleja poesía el artista florentino por excelencia.

Portada del libro ‘Comedia’, traducido por José María Micó y editado por Acantilado – Foto: Cortesía

El trabajo de traducción de Micó ha sido elogiado por expertos y medios de comunicación especializados de todo el mundo. Para el diario El País, esta nueva edición publicada por Acantilado es “una versión bilingüe perfecta, inteligible y melódica”, que pone al alcance de todos el épico viaje de Beatriz, el poeta Virgilio y el propio Dante.

En entrevista con HJCK, desde Barcelona, España, el catedrático José María Micó desentrañó los retos de este extenso trabajo y los desafíos de traducir la obra en una versión inédita sin deformarla.

¿Qué tan importante fue la figura de Dante para la historia del arte universal? Si bien fue un personaje que vivió en una época anterior al Renacimiento, su obra trasciende hasta nuestros días, en un caso único para otros artistas contemporáneos suyos.

José María Micó: Su caso es verdaderamente particular porque no es tanto el hombre, el escritor en sí mismo, sino el hecho de haber compuesto una obra tan extrañamente perfecta y tan extrañamente duradera como lo es este libro, La Comedia, reconocida más popularmente como La Divina Comedia, que tiene una rara perfección y que a veces ha sido considerada una especie de suma del conocimiento medieval, pero que también abre las puertas a un tiempo futuro, porque hay elementos pre-renacentistas o pre-humanísticos en su obra y el hecho de que sea uno de los grandes libros de la cristiandad también hace que represente muy bien la evolución de la literatura occidental.

Dice usted que la obra de Dante abrió muchas puertas para lo que vino después en la historia del arte europeo, ¿cree que se pueda trazar un paralelo con otros artistas pre-renacentistas, como El Bosco?

JMM: Es una buena comparación, no solo por temas infernales sino por el hecho de que dos genios, individualmente muy distintos, dos genios extraordinarios, aplicando entre otras cosas no solo la razón sino también la imaginación, confeccionaron obras que solo son con el paso del tiempo han ido entendiéndose mejor, aunque tanto en un caso como el otro, influyeron inmediatamente.

Esa condición a veces inexplicable del genio yo creo que los relaciona de algún modo al Bosco y a Dante.

La obra magna de Dante no se llamó desde un inicio La Divina Comedia sino simplemente Comedia. ¿Cuál es la historia del título del libro?

JMM: Hay que precisar que el concepto de título en una obra literaria en la época de Dante era algo menos importante que para nosotros, que damos mucho valor simbólico, histórico, incluso eufónico, a los títulos.

La palabra Comedia no es exactamente un título, pero es la única que Dante usó para referirse a su obra, y eso por muchas razones. Él mismo dice que empieza mal, en el infierno, y termina bien, por tanto, argumentalmente la trayectoria es la contraria de una tragedia.

Por otro lado, también la lengua que usa es la lengua vulgar y hay un registro de modestia también ahí que hace que, frente al latín de Virgilio, esta obra en lengua romance, en un dialecto florentino, además, es una obra inferior y por tanto una comedia frente a la alta tragedia de los clásicos y, particularmente, de Virgilio.

La palabra Divina se añadió después, muerto ya Dante, primero como un modo entusiasta de definir la obra del escritor difunto, lo hizo Giovanni Boccaccio nada menos, quien primero la definió como una obra divina, y como esa frase prosperó, a partir de mediados del siglo XVI se incorporó el epíteto La Divina Comedia a todas las ediciones que siguieron a la de 1555.

En esta nueva edición que usted tradujo se hace énfasis, desde la presentación y el prólogo, en que su trabajo recupera el carácter narrativo de la obra de Dante, que ayuda a leerlo como un relato y no como poesía.

JMM: La Divina Comedia es un relato, una narración en primera persona, una narración autobiográfica, y tiene esa condición, podríamos decir incluso, novelesca que tiene la épica clásica. Lo tiene La Eneida, lo tienen los grandes modelos en los que Dante se basó.

Por tanto, Dante enlaza, como poeta, porque se trata de una obra poética, La Divina Comedia es un poema, incluso con mayúsculas como se usaba en la antigüedad, son poemas narrativos y por tanto en algunas traducciones a veces se había perdido este hilo narrativo que no permitía ver el relato.

Pero, naturalmente, la Comedia es una obra en verso, es un poema de casi 15.000 versos que no se entiende sin el concepto de poesía; yo lo que he intentado es mantener, por un lado, la fidelidad y naturalidad de ese hilo narrativo que la Comedia sigue, sin perder el elemento poético que es evidentemente fundamental.

Yo he traducido en verso, sin rima, pero en verso, procurando que los endecasílabos formasen tercetos similares sintácticamente y en estructura a los originales.

De manera que la Comedia que originalmente es un poema narrativo yo he intentado que siguiese siendo un poema narrativo también en nuestros días y que se preservase tanto el verso como el relato.

Hablemos de ejemplos concretos en la traducción. En una versión de Ángel Crespo él utiliza en una sección del libro la palabra Pavura, ya en desuso en el español, mientras que en su traducción opta por la palabra Miedo, quitando musicalidad al verso, pero añadiendo comprensión para el lector.

JMM: De hecho, no fue solo Ángel Crespo, pues La Divina Comedia se ha traducido muchas veces, lógicamente, pero las últimas traducciones del siglo XIX y del XX, de Bartolomé-Mitre, por ejemplo, por la necesidad de mantener la rima mantuvieron algunas palabras que tienen un registro arcaico o excesivamente literario que no se corresponde con la normalidad del léxico dantesco.

Para Dante la palabra Pavura es equivalente a lo que nosotros llamamos miedo, por tanto, no tiene sentido buscar una palabra demasiado arcaica o con resonancias incluso cómicas. Evidentemente no se trata de traducir hoy a Dante en una lengua medieval sino una lengua actual.

Además de este tipo de disyuntivas, ¿cuál fue su mayor reto al afrontar este trabajo de traducción?

JMM: El mayor reto es, naturalmente, la densidad poética de expresión que tienen todos los versos, del primero al último, y he dicho antes que son 15.000. Puede sonar que son muchos, pero yo traduje hace unos años el Orlando Furioso (de Ludovico Ariosto), que son 40.000.

De manera que no es la extensión, necesariamente, la principal dificultad de la Comedia sino algo muy distinto, además de que no es una obra breve precisamente, pero la concentración semántica y la profundidad poética de esos versos dantescos son los que yo quería convertir en castellano de la manera más fiel posible, fiel al sentido y fiel al valor literario, al valor poético, a la constitución poética que tenían.

De manera que la dificultad mayor ha sido poder ir avanzando en ese mar proceloso de los sentidos de Dante porque, además, entre las muchas decisiones que tomó, tomó una que hoy puede parecer absurda, pero que ha sido la que en el fondo le ha dado la gran importancia que ha tenido en la historia de la literatura universal:

Pudiendo escoger el latín, que se lo había incluso planteado como posibilidad, o la lengua de los trovadores, el provenzal, decidió usar una lengua que no tenía tradición literaria para decir cosas que no se habían dicho nunca antes. Desde describir ventosidades hasta hablar en el Paraíso de la fusión mística del alma con Dios, de manera que en un argumento universal necesitaba una lengua universal, que el italiano todavía no era, no se podía ni llamar así, y que el florentino, su dialecto, tampoco tenía.

De manera que esa decisión hizo que, en los primeros tiempos de la lengua poética italiana, fuera ya un clásico desde prácticamente su difusión.


Canción actual
Title
Artist