Académico

Editado por Daniel Raisbeck, el libro ‘Bicentenario de la Independencia de Colombia, 1810-1830’ reúne 25 autores y más de 500 ilustraciones para conmemorar la historia del país.

Colombia cierra el año Bicentenario con el lanzamiento del libro definitivo para entender la historia completa de la Independencia desde diferentes ángulos y disciplinas. No todo fue política y guerra.

La obra, titulada Bicentenario de la Independencia de Colombia, 1810-1830, consta de 366 páginas donde se recogen hitos de la historia nacional en 34 capítulos, segmentados en cinco partes: antecedentes coloniales, precedentes de la Independencia, la revolución independentista, el seguimiento de nuevas ciudadanías y los inicios de la República de Colombia. Lea también: Retrato vs. relato: la verdad sobre La Pola

Editado por el historiador Daniel Raisbeck, el libro recopila puntos de vista de reconocidos historiadores, como Adelaida Sourdis, quien escribe sobre la historia de Cartagena, o Armando Martínez Garnica, que desarrolla un capítulo acerca de la Confederación de las Provincias Unidas de la Nueva Granada, además de la pluma de catedráticos de otras disciplinas que aportan una visión histórica desde la economía, la botánica, el derecho constitucional, etc.

Entre varias curiosidades, Raisbeck explicó en entrevista con HJCK que cuando Bolívar hacía una crítica sobre la democracia constantemente se refería “a la democracia ateniense, que después de la segunda guerra del Peloponeso entra en una crisis y en una especie de anarquía, por lo que, vez tras vez, da este ejemplo para argumentar a favor de un sistema más aristocrático, por eso le gusta el sistema romano con Senado vitalicio y no tanto la democracia pura ateniense”.

En Bicentenario de la Independencia de Colombia, 1810-1830, explica el experto, se expone también una visión minuciosa de hechos históricos como la Expedición Botánica y el papel que jugaron próceres de la patria, como Francisco José de Caldas. Le puede interesar: Libertadoras: primer grito de independencia

“En general, en Colombia se exalta mucho la Expedición Botánica, pero se cita a varios historiadores que también son críticos en cuanto a las motivaciones económicas, por ejemplo, de la Corona Española de llevar a cabo la expedición más allá que por razones puramente científicas y discute el rol de Francisco José de Caldas, y también la gran ironía, la parte más impactante del capítulo, de que sea ejecutado durante la restauración y luego más adelante se erija una estatua en su honor en España, en Madrid. A mí como lector me impactó”, contó Raisbeck al resumir varios de los capítulos más importantes del libro:

La Expedición Botánica como acto imperial

El libro tiene una combinación de autores y Alberto Gómez nos trae una perspectiva histórica de la independencia desde otra disciplina, en este caso la botánica.

Es muy crítico y curioso porque en general en Colombia se exalta mucho la expedición botánica, pero él es algo crítico y cita a varios historiadores que también son críticos en cuanto a las motivaciones económicas, por ejemplo, de la corona española de llevar a cabo la expedición botánica más allá que por razones puramente científicas y discute el rol de Francisco José de Caldas, y también la gran ironía, la parte más impactante de su capítulo, que es ejecutado durante la restauración y luego más adelante se erige una estatua en su honor en España, en Madrid. Algo que a mí como lector me impactó.

Escolásticos: Francisco Suárez, Juan de Mariana y las revoluciones de América

Eric Clifford Graf es estadounidense, pero es uno de los hispanistas más reconocidos y uno de los máximos expertos en El Quijote, el Siglo de Oro y en términos de filosofía política le interesa mucho, ha escrito bastante y enseñado acerca de este tema de la Escuela de Salamanca, este grupo de intelectuales, muchos de ellos clérigos, que terminan reunidos sobre alrededor de la Universidad de Salamanca en el siglo XVI en España y de acá surgen todo tipo de teorías que se pueden llamar neo-escolásticas.

Construyendo sobre lo anterior y Santo Tomás, sobre todo, y son teorías políticas de gobierno limitado y ellos defienden el derecho natural a que los ciudadanos tienen ciertos derechos que los gobiernos no pueden violar.

Entonces, están muy claramente en contra de lo que podríamos llamar el absolutismo, inclusive el derecho divino de los reyes, y una persona como Juan de Mariana en varios de sus textos argumenta en contra del derecho divino y a favor de la soberanía popular, el pueblo tiene ciertos derechos.

Básicamente, la idea es que el pueblo tiene ciertos derechos, uno de ellos es que la tributación no sea muy alta y en caso de que un rey viole esos derechos naturales deja de ser un rey y se convierte en tirano, por tanto, el pueblo tiene derecho al tiranicidio, a sacar al rey inclusive por medio del regicidio.

La influencia clásica en la conquista española de América

Esto es lo que yo puedo aportar pues mi especialidad como historiador es el mundo antiguo grecorromano y a mí siempre me ha interesado cómo en esta parte del mundo siempre hubo algo que fue tal vez menospreciado, la clara influencia de los clásicos tanto a la hora de la conquista como de la independencia.

Obviamente, cosas como el orden militar de los españoles. Si uno va lo suficientemente atrás está inspirado en la legión romana y más atrás en la falange griega. También si uno mira el trazado en damero de las ciudades coloniales españolas, inclusive en Bogotá a través de la región, se están basando en autores como Vitrubio y están copiando de una manera muy consciente el modelo romano urbanístico, algo que tenemos hasta el día de hoy y muchas veces no nos damos cuenta.

La influencia clásica en la Independencia

Esto es algo fascinante. Inclusive al inicio del capítulo dejo una cita de las cartas de Bolívar a Santander en que le escribe, ya entrado en el proceso de independencia: “A menos que quede nuestra nueva Grecia como la vieja, después de la guerra del Peloponeso; en estado de ser conquistada por un nuevo Alejandro, lo que tampoco se puede prever ni adivinar”.

Ellos claramente están pensando en este nuevo experimento de una república y el modelo primordial son las repúblicas antiguas, recordemos que el experimento estadounidense era relativamente nuevo en esa época, hoy sabemos que es muy exitoso, pero en esa época todavía no lo sabían.

La República de Venecia, que era un gran referente republicano, acababa de ser destruida en la era napoleónica, entonces pensar en una república era algo nuevo, pero también basado en lo antiguo y el principal modelo, que es mi argumento, era la república romana.

Bolívar, por ejemplo, lo tenía muy claro. Algo que me pareció fascinante también es que en su discurso de Angostura celebra tanto la constitución británica como la constitución romana, inclusive propone un Senado vitalicio para tener este elemento aristocrático dentro de la constitución, algo que normalmente no tenemos en cuenta cuando hablamos de Bolívar.

A mí me impactó haciendo la investigación para el libro porque un gran biógrafo de Bolívar que es John Lynch escribe que, a diferencia de otros próceres, Bolívar no dominada las lenguas clásicas entonces se inspiraba más en modelos ilustrados, pero leyendo su discurso de Angostura para mí fue evidente que tenía un concepto muy avanzado de las constituciones antiguas y de las diferentes opciones que había.

Bolívar es muy crítico de la democracia y cuando hace una crítica constantemente se refiere a la democracia ateniense, que después de la segunda guerra del Peloponeso entra en una crisis y en una especie de anarquía, por lo que Bolívar vez tras vez da este ejemplo para argumentar a favor de un sistema más aristocrático, por eso le gusta el sistema romano con Senado vitalicio y no tanto la democracia pura ateniense.

 

Cuéntenos sobre su trabajo, ¿cuándo empezó este proyecto y cómo se realizó la convocatoria para articular estas investigaciones?

Este proyecto se hizo todo este año 2019, ya estaba avanzado, se había creado antes de que yo llegara, pero lo que terminó sucediendo es que varios historiadores que lo habían asumido por diferentes razones no pudieron hacerlo y terminé yo a cargo del proyecto hacia marzo.

La verdad para que saliera este año había lago de afán, pero se hizo una convocatoria y conseguimos excelentes autores que divido en tres grupos, están personas de gran prestigio y reconocimiento en el campo de la historia, como pueden ser Adelaida Sourdis, que escribe sobre la historia de Cartagena, o Armando Martínez Garnica, que escribe acerca de la Confederación de las Provincias Unidas de la Nueva Granada.

Tenemos otro grupo que son autores jóvenes, una nueva generación de historiadores que creo dará mucho de qué hablar, entre ellos James Torres, que está completando su doctorado en Estados Unidos y tiene un artículo acerca de la minería en la era de la Independencia.

Está el otro grupo de autores con, por ejemplo, Roberto Junguito, exministro de Hacienda, que nos traen una visión histórica desde otras disciplinas, en este caso la economía, la botánica, el derecho constitucional y otro autor como Eric Graf, hispanista y experto en el siglo de oro español.

¿Cómo será la distribución del libro, en dónde y cuándo lo tendremos disponible para su consulta?

Según entiendo, el libro estará en venta con cierto número de ejemplares en la Biblioteca Luis Ángel Arango y Credencial Historia, que venderá a través de la Revista Credencial otro número de ejemplares.

El libro, editado por el Banco de la República y Credencial Historia, se distribuirá en 1.526 bibliotecas públicas del país, incluidos los consejos comunitarios afro e indígenas, en 2020.


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