Arte

Los artistas compartieron imágenes de su trabajo con HJCK. La obra, pagada con recursos públicos, es irrepetible.

De izquierda a derecha, en un muro de 20 metros de ancho por 2 de altura, se veía a una mujer sosteniendo una bandera roja con el lema We the people (Nosotros, el pueblo), la primera frase de la Constitución estadounidense, en seguida, una mujer afrodescendiente sentada sostenía lo que sería una pancarta.

Junto a ellas, un hombre con cabello y barba canosa, vestido con una camisa leñadora, talaba un árbol con un hacha. Desde el cielo un cóndor veía la escena de una pareja amándose junto a una madre indígena cargando a su bebé. Lea también: Disrupción desde la academia: el arte más allá de Barcú y ARTBO

Un titiritero con copete alto, vestido de traje y corbata, sostenía las cuerdas de una marioneta, una caricatura del senador Álvaro Uribe, que a su vez era titiritero de una figura más pequeña junto a él: una representación del presidente Iván Duque. Junto a ellos había dos lobos apareándose, un signo de dólares rojo y París Hilton, que presenciaba todo vistiendo una camiseta con el lema Stop being poor (Deja de ser pobre).

El mural continuaba con otras 17 ilustraciones, pero esa obra de arte, en pleno proceso de creación, fue censurada, destruida, cubierta con pintura blanca, por la presunta orden del Centro Colombo Americano, que supuestamente decidió tapar el trabajo que los ilustradores Powerpaola y Lucas Ospina habían hecho, bajo contrato del 45 Salón Nacional de Artistas, en uno de sus muros de la sede del centro, reprochable acto que ha causado polémica e indignación en redes sociales.

 

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¡@powerpaola en peligro!

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La obra había sido concebida como parte del SNA en la exposición El revés de la trama, en una curaduría a cargo de Alejandro Martín titulada Arquitecturas Narrativas que proponía “una analogía directa entre la trama de viñetas que configura la página de un cómic y la trama urbanística que estructura la ciudad moderna”.

Según han comentado los artistas, ellos iniciaron sus trabajos el fin de semana y la obra aún no estaba terminada. Cuando este lunes en la mañana llegaron al edificio del Colombo encontraron a varias personas que les comentaron que habían recibido la orden de tapar el mural con pintura blanca. Ospina pidió hablar con voceros de la institución, pero no pudo contactar a nadie.

Tanto Powerpaola como Lucas Ospina han expresado en redes sociales su repudio y rechazo contra este acto de censura, pero hasta ahora en medios de comunicación no se habían visto sino retazos de la obra.

Mientras espera un pronunciamiento, bien sea del Ministerio de Cultura, del cual depende el 45 Salón Nacional de Artistas, o del Centro Colombo Americano (ninguno ha rechazado este acto de censura ni emitido comunicación alguna al respecto), Ospina compartió con HJCK siete fotografías que alcanzó a tomar el domingo y que dan cuenta de la magnitud y naturaleza de la obra, cargada de crítica social y política, y que se realizó a cuatro manos en lo que llama «diálogo ilustrado», detalle que hace a la obra, pagada con recursos públicos, irrepetible:

 

 

 

De momento, ni voceros del 45 Salón Nacional de Artistas ni el propio curador de la muestra se han pronunciado frente al hecho, más allá de un escueto post en redes sociales en que anuncian que «el diálogo artístico continúa y ‘el revés de la trama’ también», en alusión al nombre de la exposición.


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