Literatura

Con un alegato enérgico en favor de la enseñanza de la historia y contra su uso partidista, el escritor Arturo Pérez-Reverte presentó este miércoles "Una historia de España", su personalísima visión de un país en proceso de "demolición".

De la mano de la editorial Alfaguara, el prolífico autor de 67 años ha reunido en un solo volumen una larga serie de artículos publicados entre 2013 y 2017 en el dominical XL Semanal.

Un libro «nacido por la demanda de los lectores», según la directora editorial de Alfaguara, la colombiana Pilar Reyes, a la venta en España este jueves y próximamente en toda Latinoamérica.

Con un lenguaje muy directo e informal, empezando por la conquista romana y terminando por la victoria de los socialistas en 1982, el ex reportero español de guerra despliega su idea nuclear: que «la historia de España es amarga, y a veces luminosa».

Una constante recorre su nueva entrega: la tendencia a la disgregación entre los pueblos de España, y en consecuencia, la guerra civil.

Un carácter violento, el de los españoles, forjado en tiempos de la reconquista, el vasto período comprendido entre el siglo VIII y el XV, en el que los cristianos batallaron contra los musulmanes hasta echarlos de la Península.

«Los ocho siglos de la guerra contra el moro son importantes, porque marcan un nosotros y un ellos», enfatizó Pérez-Reverte en la presentación, en un hotel de Madrid.

«Ahí hay una clara división en dos campos», un ‘leit motiv’ que se repetiría en el siglo XIX, en las tres contiendas entre el Estado liberal y el carlismo -un movimiento ultracatólico y reaccionario- y luego en la guerra civil de 1936-1939.

Pero el gran problema del momento, sostuvo, es el manoseo de la historia hecho por los políticos, tanto de la derecha, tendente a una visión épica y blanqueadora, como de la izquierda, que «busca siempre lo negativo» y considera «fascista» todo lo que sea bucear en el pasado del país.

La enseñanza de la memoria común entre las regiones del país, el «único cemento» que une a los españoles, está negligida, y por tanto «España es un Estado en demolición», en el que «todo va pasando por la máquina de picar carne: la memoria, la historia, la lengua, la monarquía…».

El resultado de todo ello es poco halagüeño, añadió en tono dramático: «un joven sin memoria está sometido a la manipulación del primer populismo que llega, de cualquier signo político».

«No le auguro un simpático convivir a los españoles que ahora tienen diez o doce años», enfatizó Pérez-Reverte, que cargando contra los políticos españoles del momento y elogiando al rey Felipe VI dijo ser «republicano de vocación» pero «monárquico de razón».

– América, luces y sombras –

En el epílogo, y a modo de colofón, lamenta Pérez-Reverte que España sea «uno de los pocos países del llamado Occidente que se avergüenzan de su gloria y se complacen en su miseria, que insultan sus gestas históricas, que maltratan y olvidan a sus grandes hombres y mujeres».

El académico de la RAE, autor de la serie Alatriste y más recientemente de la serie de espías Falcó, insiste también en las luces y sombras de la conquista española de las Américas, huyendo con denuedo de las simplificaciones.

«América es una hazaña, se tome como se tome. Cambiar la historia de la humanidad, y eso lo hizo España, es una hazaña indiscutible», dijo.

Al mismo tiempo, España «también destruye civilizaciones, esclaviza indios, explota los recursos de esos países, crea estructuras corruptas que todavía hoy están repercutiendo e influyendo en las vidas de los americanos. España hace las dos cosas, es luces y sombras».


Canción actual
Title
Artist